lunes, 30 de marzo de 2009

SEGUNDO CÍRCULO DE LA DIFUSIÓN DE LA INDUSTRIALIZACIÓN: JAPÓN

El segundo círculo de la difusión está formado por Japón y el resto de Europa. Estos se interesan por adoptar las nuevas tecnologías inspiradas des de Gran Bretaña a partir de 1870 y son llamados los “últimos llegados”.

En el caso de Japón, era un imperio feudal en aquel momento, donde había establecida una jerarquía: emperador – nobleza – campesinos. La mano de obra era abundante y a la vez barata, por lo que se puede suponer la baja formación de los trabajadores, exceptuando a los militares. Actualmente en Japón sigue habiendo abundante mano de obra, aunque si ha mejorado la remuneración de los trabajadores.

Si el mercado interior en Japón era reducido anteriormente a causa de la baja capacidad adquisitiva de la población, en estos diez años atrás, el mercado exterior era uno de los recursos que aumentaban el porcentage de superávit exterior. Pero en este año reciente, Japón , país que tiene la segunda economía más grande del mundo, se ha visto afectado por la caída en la demanda de sus productos en el extranjero al tiempo que la recesión global toma forma.

Por lo que tenemos que darnos cuenta del cambio que puede experimentar el mundo en poco tiempo. Japón es un claro ejemplo de una potencia mundialmente importante que se ha visto muy afectada por esta gran crisis mundial, a causa de la cual ahora sufre un déficit inimaginable en su balanza comercial.

jueves, 26 de marzo de 2009

DIFUSIÓN DE LA INDUSTRIALIZACIÓN: PRIMER CÍRCULO.


EEUU y la Europa noroccidental (Francia, Bélgica, Alemania y Suiza) fueron los primeros seguidores de la Revolución Industrial liderada por Gran Bretaña en 1830.

Tanto Francia como Alemania reaccionaron rápidamente a las innovaciones británicas, especialmente en el sector textil. Más adelante, hacia el 1870, Francia se vio con problemas para seguir como segunda potencia económica e industrial, pues sufrió graves daños tras la guerra de la que salió doblemente empobrecida y con fuertes tensiones sociales y políticas. En cambio, Alemania vio aumentar su capital y su reserva de materias primas, y aprovechó el fervor nacionalista producido por la victoria para crear el imperio.

El crecimiento de EEUU se debió principalmente a tres factores: la ampliación de territorio, el poblamiento de este territorio y el crecimiento económico. EEUU, ya independiente, tuvo un crecimiento fabuloso, hasta convertirse al final de siglo XIX en la primera potencia económica mundial.

En el caso de Bélgica y Suiza podemos decir que ser pequeño no representa ningún obstáculo. El punto clave de su crecimiento se debió a abrir sus economías al exterior y convertirse en los primeros exportadores mundiales en términos per cápita. La diferencia principales entre estos dos países es la dotación de materias primas: es generosa en Bélgica, pero muy escasa en Suiza. Éste último centró su crecimiento en la transformación de la protoindustrialización.

Si crecen más rápido que el líder, los países seguidores pueden alcanzarle (catching up). Este fenómeno se pudo ver con facilidad en el siglo XIX, cuando EEUU adelantó a Gran Bretaña y pasó a ser la primera potencia económica mundial. En la actualidad es difícil que se produzca este fenómeno, pues aún siguiéndole por detrás a EEUU, ningún país es capaz de adelantarlo, ya que EEUU maneja el mundo y va varios kilómetros por delante del resto.